La Oroya (Perú) es una ciudad andina ubicada a 175 km de Lima.
Más del 90% de los niños tiene plomo, cadmio, arsénico, dióxido
de azufre y otros metales en su sangre y cuerpo. Las
consecuencias de respirar las 24 horas del día todo ese cóctel
tóxico de contaminantes son el deterioro irreversible del
sistema respiratorio, efectos adversos en el sistema
reproductivo, afectación al desarrollo, daño a órganos vitales y
diferentes tipos de cáncer.
La fuente de contaminación atmosférica en La Oroya es un antiguo
Complejo Metalúrgico, cuyo actual dueño (desde 1997) es la
empresa norteamericana Doe Run Perú. A pesar de que la empresa
ha realizado mejoras e inversiones en la ciudad, no ha podido
bajar significativamente los niveles de plomo en los niños.
Datos oficiales del Ministerio de Salud del 2004 al 2008 indican
que la concentración media de plomo en los niños de La Oroya
supera en más del doble los índices máximos de exposición
biológica.
En La Oroya se monitorea a tiempo real la calidad de aire,
lamentablemente cuando la Red de Monitoreo de Estados de Alerta
indica una Estado de Emergencia por registrarse picos altos de
contaminación, no se activa el Plan de Contingencia (ya
existente) ni todas sus acciones orientadas a prevenir los
riesgos a la salud.
En La Oroya se habla de controlar la fuente de contaminación, de
remediación ambiental, de reubicación de la población, sin
embargo nada importante se ha concretado hasta el 2008. Si como
peruanos nos enorgullecemos por tener una de las 7 maravillas
del mundo, no podemos permitir que La Oroya figure desde el año
2006 en la lista de las 10 ciudades más contaminadas del mundo,
y que a partir del 2008 integre la lista de los “Peores
Problemas de Contaminación en el Mundo”.
Si quieres saber más entra a:
www.todosobrelaoroya.org |